Un día que no necesita presentación para quienes aman la carretera: la etapa reina de los Dolomitas representa el punto más alto, en todos los sentidos, de este viaje. Una ruta legendaria que atraviesa diez pasos alpinos, ofreciendo una increíble variedad de curvas, pendientes, vistas y encanto.
Falzarego (2,109 m), Valparola (2,192 m), Gardena (2,121 m), Sella (2,244 m), Pordoi (2,239 m), Fedaia (2,057 m), Costalunga (1,745 m), Nigra (1,690 m): una secuencia de nombres que, por sí sola, evoca libertad, aventura y asombro. Cada paso ofrece una perspectiva diferente, cada kilómetro es una invitación a reducir la velocidad, respirar y dejarse inspirar por el paisaje.
Para completar la experiencia, sube en teleférico hasta Lagazuoi, a más de 2,700 metros, para un momento de descanso con vistas al “techo del mundo”. Pero el viaje no termina en la superficie: el descenso pasa por una trinchera excavada en la roca durante la Primera Guerra Mundial, una ruta emocionante que combina memoria histórica y belleza natural en una sola experiencia intensa.