Ducati celebra su centenario reinterpretando el Grand Tour del siglo XIX con un enfoque contemporáneo. Este no es solo un viaje por Italia, sino una exploración de su patrimonio artístico, cultural y paisajístico.
Para los viajeros del pasado, el Grand Tour era una experiencia formativa de descubrimiento: ciudades de arte, ruinas antiguas, arquitectura, pueblos y paisajes inolvidables. Hoy, este itinerario comienza a lo largo de las sinuosas carreteras de los Apeninos tosco-emilianos, una tierra que siempre ha pertenecido a la cultura del motociclismo italiano. Cada curva, cada pendiente, cada horizonte habla el lenguaje de la libertad y la precisión.
Desde aquí, la ruta se abre hacia Siena, donde el patrimonio artístico y arquitectónico se fusiona con un fuerte sentido de identidad local. Las plazas, palacios y el perfil gótico de la ciudad cuentan una historia aún viva hoy, celebrada a través del Palio, un poderoso símbolo de comunidad, pertenencia y memoria colectiva.
Roma marca el corazón monumental del recorrido: una ciudad de ruinas antiguas, basílicas e historia en capas. Cada esquina, cada plaza forma parte de una narrativa cultural que abarca siglos, donde se entrelazan poder, arte y tradición.
Nápoles, una parada histórica del Grand Tour, revela una ciudad que respira cultura en todas partes, no solo en sus monumentos, sino en el ritmo de sus calles. Palacios, iglesias, barrios históricos y huellas de innumerables épocas crean un paisaje vivo, estratificado e inconfundiblemente italiano.
Este viaje, que celebra los primeros 100 años de Ducati, ofrece una visión contemporánea de Italia a través de sus lugares más icónicos. Arte, cultura, paisaje e identidad se funden en la carretera, transformando cada kilómetro en una experiencia que combina la emoción de la conducción con el descubrimiento de la belleza atemporal de Italia.